NÚMERO 10

PIN parental: el riesgo de bloquear el derecho a la educación sexual de las niñas, niños y adolescentes en México

En nuestro país el llamado PIN parental ha desatado una gran controversia en la sociedad y en el sector educativo, en donde es común encontrar voces a favor y en contra de esta iniciativa. Desde los que piensan que es una medida retrógrada y violatoria a los derechos de la niñez, hasta los que consideran que su aplicación evitaría la hipersexualización de la niñez a una temprana edad. 

El PIN parental, inicio en España creada por el partido ultraconservador VOX e impulsada en nuestro país por algunos partidos políticos, en las cuales se propone requerir de la aprobación de las madres, padres o tutores legales de los educandos para impartir dentro de sus clases la educación sexual, reproductiva y de género.

Preocupa saber que casi la mitad de los abusos sexuales contra menores son cometidos por un familiar, por lo que resulta contradictorio que sea la familia quien decida si reciben o no ese tipo de información, pues solo a través de la educación sexual temprana, las niñas, niños y personas jóvenes pueden detectar y denunciar este tipo de agresiones.

Sobre por qué alguien despojaría a los estudiantes de una educación sexual que esta no solo lo protegería, sino que a su vez lo ayudaría a entenderse mejor, por lo que vetar este tipo de educación podría generar muchos escenarios en donde estarían presentes el abuso sexual infantil, embarazo adolescente y discriminación. 

Según la OCDE, México ocupa el primer lugar en abuso sexual infantil y embarazo adolescente. Recientemente la CONAPO dio a conocer que las y los adolescentes están iniciando su vida sexual temprana y en ocasiones sin protección, además de que entre las causas de embarazo infantil se encuentran las uniones tempranas y el abuso sexual en la infancia. 


La aplicación del PIN parental ocultaría innumerables problemas que se tienen en la actualidad, ya que no solo omite información importante en la educación sexual de los niños, niñas y adolescentes, sino que se excluye el conocimiento de los derechos de las mujeres y de las personas de la comunidad LGBTTIQ+. Estos últimos son uno de los sectores más vulnerados por la falta de educación sexual oportuna, pues 61% de los estudiantes LGBTTIQ+ reportan haber sido víctimas de acoso escolar homofóbico dentro de sus escuelas.

Esta iniciativa pone las creencias religiosas por encima del conocimiento científico, biológico y del descubrimiento del ser. Censurar la educación en grupos vulnerables es una violación de los derechos humanos, además de ser inconstitucional, ya que el artículo 3 de la carta magna indica que la educación tiene que ser integral, laica e inclusiva; en consecuencia, vulnera el propósito de los planteles educativos de construir un espacio seguro para que la niñez y las personas jóvenes hablen de esos temas y tengan herramientas para tomar decisiones de quienes son, sobre su cuerpo y sus pensamientos. 

Al principio de la promoción de esta iniciativa, tanto la Ex Secretaria de Gobernación la Doctora Olga Sánchez Cordero como la CNDH y la ONU se pronunciaron contra el PIN Parental y todo lo que representa y conlleva, esto es su inconstitucionalidad y por tener controversia en la Convención de Derechos de niños, niñas y adolescentes; aun así existe el riesgo de ser aprobada a nivel Estatal ya que los Congresos de los Estados funcionan de manera Independiente.   

No podemos negar el derecho de los menores a recibir una educación sexual integral por los prejuicios de los adultos. Es cierto que no podremos evitar en su totalidad el abuso sexual infantil, los embarazos a temprana edad, la discriminación y violencia, pero sí se puede prevenir o detectar con más facilidad los problemas antes mencionados con una educación sexual temprana. Es importante recordar que las niñas, los niños, adolescentes y cualquier persona no son propiedad de nadie y por tanto nadie debe decidir sobre lo que deben o no aprender. 


La educación sexual debe iniciar desde el hogar, tomando en cuenta que todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a una educación de calidad, salud sexual y a una vida libre de violencia y discriminación.

Con el tiempo se han logrado series de avances y esto solo son ganas de quedarnos estancados en un status quo del que por años se ha tratado de avanzar. Analizando vemos que esta iniciativa podría significar un retroceso, pues la heteronormalización y rechazo a la diversidad era muy común, aceptada y aplicada en el pasado, en donde justamente el país tiene que salir de ahí y avanzar hacia un futuro social que las niñas, niños y adolescentes de esta época merecen.

Licenciada en Derecho especializada en materia familiar

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